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sábado, 5 de febrero de 2011

El Poderoso AJO

Publicación: Revista nº 56


En la actualidad, es difícil mantener una conducta sana en cuanto a alimentación, ejercicio y hábitos de conducta, lo que hace que empiecen a aparecer signos en el cuerpo, que demuestran que es necesaria una depuración


Diariamente nuestro cuerpo absorbe y produce toxinas, debido a dos factores:


.- Factores endógenos o de origen interno: Nuestro cuerpo genera toxinas o radicales libres a partir de la actividad metabólica de sus propias células. Estas toxinas se eliminan de manera natural mientras no sobrepasen el nivel de tolerancia, algo que dependerá de cada individuo (edad, herencia, estado general).
.- Factores exógenos o de origen externo: En este caso, los radicales libres provienen de la ingesta de determinados alimentos como el café, el tabaco, algunos aditivos alimentarios, contaminantes de las aguas, o medicamentos, entre otros. El resultado es el incremento de la cantidad de toxinas en la sangre, por lo que los órganos encargados de eliminarlas se pueden ver incapaces de hacerlo.


Podríamos decir que la salud de un individuo depende de la capacidad de su organismo para eliminar los residuos perjudiciales, tanto de origen interno como externo.

Para poder eliminar los radicales libres del cuerpo existen los antioxidantes. Estos son un conjunto de sustancias formado por vitaminas, minerales y enzimas, que bloquean el efecto dañino que provocan los radicales libres en nuestro organismo.
El ritmo de vida actual hace que empiecen a aparecer signos en el cuerpo, que demuestran que es necesaria una depuración. Estas señales, a veces, se manifiestan como una enfermedad grave y, otras, en forma de síntomas generales, como fatiga, caída del cabello, pérdida de apetito, uñas quebradizas, dificultad para conciliar el sueño, decaimiento, astenia y otros signos subjetivos, que indican falta de energía.
Depurarse de vez en cuando ayuda a que el cuerpo se renueve y se recargue de energía, así como a darle un respiro al hígado y a los riñones, los principales órganos que intervienen en los procesos de depuración.
Las verduras, las hortalizas y las frutas son una de las mejores opciones para depurarse, porque aportan grandes cantidades de fibra, vitaminas y sales minerales, elementos que contribuyen a mantener la presión arterial y las células de los tejidos en buen estado. Entre ellas, destaca como poderoso depurador el ajo.


El poder del ajo


En los últimos 30 años se han realizado numerosos estudios, tanto in vitro como in vivo, sobre la química y las propiedades farmacológicas del ajo. De esta manera, actualmente, están documentadas muchas de sus propiedades, entre las que destacan su acción antioxidante, depurativa, hipolipemiante, antiaterogénica, antitrombótica, hipotensora, antimicrobiana, antifúngica, e inmunomoduladora. Todas estas propiedades farmacológicas se atribuyen, principalmente, a sus componentes azufrados. Dos de estos componentes, la S-alil cisteína y la S-alil mercaptocisteína pueden, además de neutralizar especies reactivas del oxígeno, como el peróxido de hidrógeno, inhibir la cadena oxidativa que activa algunos radicales libres. Se ha demostrado que el ajo fresco y muchos de sus preparados poseen efecto antioxidante y depurativo. Es eficaz para inhibir la formación de radicales libres, refuerza el mecanismo de captación de radicales endógenos, aumenta las enzimas antioxidantes celulares (p.e., la superóxido dismutasa [SOD], catalasa y glutatión peroxidasa), y protege las lipoproteínas de baja densidad de la oxidación por los radicales libres. Parece ser que, aunque prácticamente todos los componentes del ajo poseen actividad antioxidante, los componentes con mayor capacidad podrían ser S-alil-cisteína y alicina. También se sugiere que el efecto antioxidante depende de la dosis y el tiempo. La cantidad y el tipo de estas sustancias pueden variar, según lo hagan el tipo de cultivo y maduración del ajo, así como su procesamiento y conservación. Varios estudios han confirmado que el extracto de ajo añejado es el que posee más cantidad de estas sustancias beneficiosas, ya que posee las propias del ajo crudo más la S-alil-mercapto-cisteína, exclusiva del proceso de envejecimiento.


Los compuestos sulfurados del ajo, en especial s-alil cisteína y s-alil mercaptocisteína, cumplen un papel protector, cuando se suministran junto a determinados tóxicos hepáticos. Por ejemplo:
El tetracloruro de carbono, (presente en el aire, ya que forma parte de disolventes y refrigerantes), al ingresar en el tejido hepático, se convierte en tricloruro de carbono, el cual ataca a los ácidos grasos insaturados del hígado, para poder producir peróxidos lipídicos. Esto genera una mayor acumulación de triglicéridos en el hígado y el consiguiente hígado graso. La administración, por vía oral, de extracto de ajo añejado, incluso seis horas después de la intoxicación por tetracloruro de carbono, inhibe gran parte de este proceso (Sumiyoshi H et al., 1989).


Se sabe que el mercurio se trata de un metal integrante de amalgamas dentales, junto a la plata, lo cual constituye un factor de riesgo de toxicidad en los pacientes que las utilicen. Al respecto, un estudio pudo demostrar que los extractos de ajo permiten eliminar el mercurio lentamente del organismo en estos pacientes (Wong S. & Zhu D., 1987).


Algunos medicamentos ejercen una gran toxicidad sobre el hígado. La administración de extracto de ajo añejado, horas antes del medicamento, evita el incremento de la actividad de las transaminasas hepáticas.
En resumen, el ajo, y concretamente el extracto de ajo añejado, con los principios activos que lo componen, es un producto alimenticio óptimo, natural y beneficioso para ayudar a disminuir diferentes síntomas ocasionados por diversas enfermedades, así como para mantener una buena salud.

Núria Serra
Licenciada en Biología



Forever Garlic-Thyme®




Los usos dietéticos del Ajo y el Tomillo datan desde miles de años. Un papiro egipcio del 1,500 A.C. notó 22 usos saludables del ajo. Hoy en día, apenas empezamos a comprender cómo funcionan sus propiedades.
El ajo y el tomillo, dos poderosos antioxidantes que se encuentran en Forever Garlic-Thyme, se combinan para crear un gran instrumento para mantener buena salud. Cuando se corta o se tritura el ajo, las enzimas reaccionan para producir un poderoso agente. Algunos estudios han mostrado que los otros ingredientes del ajo ayudan al metabolismo a convertir grasas en energía y protegen el cuerpo contra los radicales libres.


Otras sustancias en esta cápsula suave e inodora incluyen ajoene y lecitina, los cuales pueden ayudar a emulsionar las grasas. También se ha mostrado que los compuestos de azufr del ajo contienen propiedades benéficas. El ajo contiene además germanio, un oligoelemento mineral que se considera ayuda a estimular el sistema inmune del cuerpo, y selenio, un oligoelemento antioxidante.


El Tomillo contiene Tanin, Fenol y Timol (saponinas) y otras sustancias antioxidantes beneficiosas. Otros nutrientes benéficos que se encuentran en Garlic-Thyme son potasio, calcio, magnesio, vitaminas del complejo B y vitamina C.


OTROS INGREDIENTES


Aceite de Canola, Gelatina, Glicerina, Lecitina, Cera de abejas, Agua purificada, Extracto de Algarroba.
Contiene Soya.

CONTENIDO
100 cápsulas suaves


INDICACIONES
Tome una cápsula suave con cada comida.


Forever Garlic-Thyme®


• Poderoso antioxidante


• Cápsula suave, inodora


• Ayuda a proteger el cuerpo contra los radicales libres


• Ayuda en la conversión de grasas en energía

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